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Lo que nadie te contó sobre las atracciones turísticas del mundo

Todos nos hemos llevado alguna decepción en un viaje, y también alguna grata sorpresa cuando resulta que un lugar supera con creces nuestras expectativas. Antes de que hagas tu próxima visita a una gran atracción turística, infórmate (para bien o para mal) y así sabrás lo que te puedes esperar.

La Gran Muralla China es EMPINADA

Un visitante dice haber contado 4.000 escalones hasta llegar al primer punto de entrada para poder pasear por la Muralla. Es verdad que hay un funicular, pero eso es un asunto aparte… Ya nos hubiera gustado que alguien nos hubiera explicado lo que suponía subir todo eso antes de emprender la aventura.

Hay un Pizza Hut en las Pirámides de Egipto

Sí, justo encima de un local de pollo KFC, lo que significa que las vistas de Giza no tienen precio. Pero ten cuidado con los adiestradores de camellos: primero te dicen que el paseo en camello es barato, y luego te obligan a pagar un cifra exorbitante cuando les pides que te bajen de ahí.

Es difícil llegar hasta la Mona Lisa

Los visitantes no pueden sobrepasar un perímetro de seguridad determinado. Todo eso, junto con el tropel de turistas alrededor cámara en mano, hace que te alejes más y más del cuadro.

En Pompeya se pueden tocar las cosas

Si la Mona Lisa queda tan fuera de tu alcance, pensarás que las ruinas antiguas estarán, como mínimo protegidas por un cristal. Pero no es así, puedes tocarlas, pisarlas y sentarte encima de muchos de los restos de Pompeya.

La sal del Mar Muerto te abrasa los ojos

“Abrasar” no será el término médico correcto, pero es que ese agua quema. El Mar Muerto es una de las masas de agua más saladas del mundo, así que olvídate de depilarte las piernas un par de días antes del viaje, y asegúrate de no empaparte la cara… porque duele. Ah, y si tragas agua, pide ayuda a los guardacostas.

Existe un camino más rápido para subir a la Torre Eiffel

Subir a la joya parisina no es una experiencia fácil: lo normal es esperar horas y horas al ascensor. Para aligerar la espera, hay algunos truquitos como comprar los ticketsonline y reservar con antelación un horario de llegada o subir las escaleras hasta el segundo nivel en vez de coger el ascensor desde abajo como hace la mayoría de los turistas.

La torre inclinada de Pisa ya no está tan inclinada

“Enderezada” es el adjetivo que deberíamos usar, pues la torre recuperó aproximadamente 2,5 cm de su inclinación vertical entre 2001 y 2013. Los visitantes también se quejan de que no hay mucho más que hacer en la ciudad de Pisa (aunque algunos no están de acuerdo). La mayoría de las visitas guiadas te llevan hasta allí, dejan que hagas unas cuantas fotos, y de vuelta al autobús.

La Estatua de la Libertad es exclusiva

Para empezar, tienes que reservar con tiempo. Además, hay un máximo de cuatro reservas por pedido para visitar la corona y a cada persona sólo se le permite una visita cada seis meses.

Los jardines de Versalles están mejor que el palacio

Definitivamente, no es el típico montón de flores plantadas en los patios de la mayoría de castillos; los jardines y el parque se extienden más de 800 hectáreas de fuentes, grutas y senderos que parecen salidos de un cuento de hadas. ¡No te los pierdas!

No se puede ir, sin más, a ver La Última Cena

La famosa pintura de Da Vinci se encuentra en el refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie en Milán, pero no se te ocurra pensar que es posible llegar hasta allí y entrar sin problema. Tienes que reservar con unos dos meses de antelación, y sólo podrás permanecer en el refectorio durante 15 minutos. Si todos los tickets ya están vendidos, puedes arriesgarte y esperar, o puedes plantearte contratar una visita guiada que incluya una parada para ver la pintura.

Está prohibido hacer fotos en la Capilla Sixtina

Es casi imposible colar una sola fotografía.

El Gran Cañón no acepta visitas sorpresa

La vista desde el borde es maravillosa. Pero si ansías ver más, que no se te ocurra hacer una excursión improvisada a la superficie del Cañón. El National Park Service advierte de que tanto el camino de entrada como el de salida son complejos: “La diferencia entre una gran excursión o una visita al hospital depende de ti”. Hay algunas excursiones de día, pero pueden hacerse largas e incluir recorridos por caminos sin asfaltar, condiciones gélidas o la ausencia total de paradas para descansar y beber agua. No te olvides de que para subir tardas el doble que para bajar.

Las fotos individuales en la Fontana de Trevi son un fenómeno paranormal

Para Lizzie McGuire, aquel personaje de Disney, era fácil, pero a ti te tocará luchar si quieres una foto decente.

 

 

vía: huffingtonpost.es

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