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Capilla del Cristo de Jose: Visita obligada para los viajeros

En la carretera de la costa, entre Puerto Piritu y Barcelona, se encuentra la basílica del Cristo de Jose, también conocido como “El Cristo de los viajeros”, donde diariamente acuden los feligreses que viajan para encomendarse y pedir protección en el recorrido.

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En el interior de la gran cúpula metálica de color bronce que cubre el templo el cual carece de paredes, se encuentra la imagen del Cristo de los viajeros
Desde el dos de agosto de 1994 este templo construido por el arquitecto Alberto Parra y el ingeniero José Borges, alberga la imagen del Cristo de José del cual existen innumerables leyendas.

Cuenta la historia

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Existen algunas leyendas que hablan de los orígenes de la imagen del Cristo de José, se dice que la imagen del Cristo fue llevada a fines del Siglo XIX al fundo José de la familia de los próceres de la independencia José Gregorio y José Tadeo Monagas para así tranquilizar al ganado que vivía atemorizado por la supuesta presencia de espantos.

Otra de las historia sobre la imagen anzoatiguense señala que se encontró en las costas cercanas y que llegó a su lugar por los fundadores de un desaparecido pueblo colonial en el Siglo XVI.

La capilla del Cristo de José se construyo de forma privada en agradecimiento por “favores recibidos” de parte del Doctor Mariano Adrian de la Rosa, siendo el 13 de agosto del año 1953, cuando el doctor se dirigió al lugar donde encontró al Cristo, mandándole a construir la primera casita, que quedaba a siete kilómetros de la carretera de la época (Criogénico de José).

Milagro cumplido

Rosa Cedeño devota de la imagen comentó acudir todos los domingos al lugar a pagar una promesa cumplida por el custodio de quienes se desplazan por la carretera de la costa, “A mí me detectaron cáncer hace 9 meses y yo me encomendé a Jesús en esta capilla para que me sanara y gracias a él me curé, sin que los médicos pudieran explicarlo, la enfermedad desapareció y estoy segura que fue su mano la que me curó”.

“Este es un lugar para encontrarse con el señor, para agradecer por lo bueno que es y venir a venerarlo y recordarle que nosotros sus hijos lo amamos” añadió Rosa Cedeño
En este sitio se respira tranquilidad y aire fresco. Si deseas llevar algún recuerdo, a las afueras del santuario encontrarás locales con estampitas, collares, imágenes del Cristo grabadas en piedra, madera y vidrio para que puedas comprar un detalle que te acompañe en el trayecto.

Danihelys Gomez [email protected]

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