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Arte y vida para el turismo de una ciudad: Caracas

El arte contemporáneo a cielo abierto ha tenido un gran auge desde la década de los 90 hasta la actualidad. Artistas plásticos venezolanos quisieron lograr un impacto cultural en la vida de quien se detenga a admirar una de las tantas piezas que rodean la capital.

Esfera Caracas

Caracas es digna de ser retratada por sus maravillas naturales, pero también por el arte urbano que la rodea. Uno de los precursores de este movimiento fue el maestro cinetista Jesús Soto, quien creó la Esfera Caracas. Fue colocada en la autopista Francisco Fajardo en 1996.

La Esfera Caracas es uno de los iconos más emblemáticos del arte urbano en la ciudad y el mundo. Así la influencia europea a la que el artista fue sometido en sus años de incursión en el arte en su estadía en Paris, Francia, quedó plasmada en la Zona Metropolitana.

La perfecta ubicación en la autopista Francisco Fajardo permite observar, maravillarse y hasta inspirarse de manera inigualable, luego de que esta obra fuera restaurada en el año 2006, bajo el patrocinio de Pdvsa La Estancia y la Fundación Jesús Soto, para beneplácito de [email protected]

Referencia obligatoria

Caracas sirve de marco para las obras de varios artistas que luego de su travesía por el mundo, especialmente Europa, regresaron a su tierra de gracia para dejar su estampa.

Un ejemplo de ello lo constituye Uracoa, el mural de polvo de vidrio más largo del mundo. 20 millones de mosaicos conforman un manantial de color y luz. Esta creación de Mateo Manaure (2012) lleva el nombre del pueblo natal del artista y se extiende a lo largo de tres kilómetros a ambos lados de la avenida Libertador de Caracas.

También Narciso Debourg hizo su aporte cuando en 1985 inaugura Tres Diagonales. Una obra de escala urbana que juega con las luces y sobras del metro de Chacaito. Los cilindros truncados en un mural de 3 metros por 10 cuyas sombras dan la sensación de tres diagonales.

Mucho antes, en 1967, Alejandro Otero realizaba obras de escala urbana que unen al caminante común con el arte, convirtiendo a la ciudad en un gran museo de obras.

Esta nueva búsqueda coincidió con el aniversario número 400 de la fundación de Caracas. La ciudad se perfilaba como la capital más moderna de América Latina, una urbe dinámica, cosmopolita y vibrante. Como conmemoración, Alejandro Otero creó Los Cerritos: 79 veletas que se mueven con el viento de Catia y recuerdan los papagayos del cerro.

Estas contribuciones artísticas, que son solo una pequeña parte de las que se exhiben en las calles caraqueñas, convierten a la capital venezolana en un atractivo turístico-artístico como lo son también las grandes urbes del mundo.

Taylin Jackote/Eyra Laclé/culturacoba
Fotos: solo50/caracasenimagenes/culturacoba

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